viernes, marzo 23, 2007

/esa chica estaba des-tro-za-da. el chico le había dicho que no la quería ver más, que lo suyo había sido divino pero que no daba para más por que
bueno, esos rollos que tiene cualquier pibe de veinte años con el compromiso y blablabla.
sabes que? yo creo que estaba enamoradísima, aunque te digo, yo no se lo que le veia, pero bueno... pobrecita, parecía una flor marchita, tan bonita que es. tenía ojeras de varias noches, azules casi. los ojos hinchados, de tanto llorar. no estaba ni peinada, anda a saber si se había bañado. Y si vieras la ropa que tenía puesta, ella que se viste tan bien siempre! cualquier cosa, cualquier color combinado con cualquier color. pobrecita no se merecía eso. igual ella va a encontrarse otro rápido, si consigue sacarse de la cabeza a ese chico/el alumbrado público por la noche. las frutillitas en la rodilla. los boletos del colectivo, todos amontonados en el fondo de la cartera. semafóro. Stop. Por qué, por qué por qué. Qué me falta, qué me sobra. forro. forro, lo odio. pero... pero... pero esa cara que pone cuando escucha una canción que le gusta, o cuando le acaricio el pelo. La misma cara, la misma. Por qué lo quiero tanto. No. Basta. Lo odio. Qué lindas quedan algunas esquinas con la luz naranja del alumbrado público. Esta esquina seguro es horrible de día.le debe gustar otra. chiruzas, tilingas, taradas. como le gustan a el. que pelotudo./

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta!!
Te quiero nena.. tenemos q prepararnos para la fiesta.. asi tipo dos sapos .. pero sin principes.. jeje.. vamos de duelo.

Besos

Pili

mauro m. dijo...

sos muy grossa
muy grosssaaaaa

Guadalupe dijo...

y yo me siento asi...

des he cha.