viernes, septiembre 08, 2006

Estaba pensando que hacia unos segundos había estado pensando que le tenía que pedir a Mauro los mails de Polo, Ana Clara y Sofía. Y todo esto mientras miraba el semáforo que se ve desde mi balcón, el semáforo que en ese momento estaba haciendo la transición rojo amarillo verde. Ya había termina el cigarrillo que fumo cada vez que termina la novela, el cigarrillo de las once y cuarto. ¿Y por qué pensaba lo que había pensado? ¿qué clase de mecanismo me llevo a rever el pensamiento desde el pensamiento a modo de pensamiento? Hice un retroceso: antes de pensar que estaba pensando en lo de los mails, estaba pensando en cuestiones filiales. En el nódulo que le habían descubierto a mi vieja en la teta izquierda o derecha, en mi manera tan aparentemente madura de enfrentar las cosas, en la conversación con mi viejo, la de hacía un rato y la del día anterior. En dos días me habían atribuido responsabilidades que hacía tres días no imaginaba ni siquiera imaginables. También había pensado en el invierno, en las enfermedades del cuerpo, en una canción de La Casa Azul que decía algo de que por fin ya era verano y que hablaría con sus amigos de las cosas que invierno le habían hecho sufrir. Y en ese momento el cigarrillo aún duraba, también estaba encendido cuando pensé en Histeric, y en el fragmento de una canción de Feto Paez que me había mandado Cate vía msn (No es bueno nunca hacerse de enemigos/ que no estén a la altura del conflicto/ que piensan que hacen una guerra/ y se hacen pis encima como chicos/ que rondan por siniestros ministerios / haciendo la parodia del artista / que todo lo que brilla en este mundo / tan solo les da caspa y les da envidia), y que me hizo acordar a él y a un discurso de bufón de Shakespeare.
No sé por que pensé que había pensado, pero cuando termine de pensar que había pensado, el siguiente pensamiento fue: “Ahora tengo que prender la computadora, abrir el word y escribir: “Estaba pensando que hacia unos segundos había estado pensando que le tenia que pedir a Mauro los mails de Polo, Ana Clara y Sofía””.

1 comentario:

mauro m. dijo...

estaría bueno que lo sigas, o que hayas seguido. pero está bueno.

un abrazo grande!